domingo, 22 de febrero de 2015

Sobre libros

Yo no sé ustedes, pero pienso que lo que importa —lo que de verdad importa— de los libros es su contenido. Así pues, aunque lea una novela mediante un libro en físico o en electrónico, lo que aprecio sinceramente es lo que he leído. Ciertamente influye la comodidad, pero cuando uno lee por el gusto de leer, importa poco que sea un libro de pasta gruesa o primera edición a que sea uno de bolsillo o electrónico.

En lo personal prefiero el formato electrónico porque es mucho más sencillo de transportar y conseguir. Y en cuanto a libros físicos se refiere, prefiero de segunda mano a uno nuevo. Aunque también, de a veces, compro uno que otro en alguna librería o feria del libro.

Gracias al formato electrónico he podido leer mucho de lo que seguramente no hubiera podido leer en formato físico. Esto porque a mi ciudad llegan libros de moda, mayoritariamente; y el resurtido deja mucho que desear. En cambio, los libros electrónicos son ridículamente fáciles de conseguir.

También he comprado libros por Internet, pero siempre pasa un detalle que me desanima de volver a hacerlo. Ya sea porque el envío es más caro que el mismo libro o porque la librería me dejó comprarlos pero resulta que no los tienen y me harán un reembolso. En ocasiones también me han enviado los libros que encargué desde países como España o Venezuela —con sus prolongados tiempos de espera y costes de aduana— cuando habían asegurado que lo harían desde México.

Un par de ejemplos:

No sólo no tenían uno de los dos libros que encargué, sino que el otro me lo enviaron desde Venezuela. Con suerte no pagué aduana esa vez.

No tenían el libro.


Por eso es que prefiero el formato electrónico. Al principio leía libros desde mi computadora, aunque siempre terminaba distrayéndome por todas las otras funciones a las que tenía acceso (cof cof, Internet). Después lo hice por mucho tiempo en mi Sansa Rhapsody. Y ahora lo hago desde mi smartphone, con estadísticas y todas esas cosas guay que trae Moon+ Reader. :)


martes, 17 de febrero de 2015

Sobre la verdadera libertad de expresión

No estoy a favor de los ataques terroristas y menos del uso de la violencia de forma desmedida y sin fundamentos. La defensa propia es legítima y la libertad tiene un límite, el cual es el comienzo de la libertad de nuestros hermanos. «El respeto al derecho ajeno es la paz» diría Benito Pablo Juárez García.

De verdad que hubiese querido escoger mis palabras sobre acciones tan insensatas como las caricaturas de Charlie Hebdo o la película The Interview (por dar ejemplos rápidos) tan bien como lo ha hecho recientemente el maestro Hayao Miyazaki:

A mi juicio, es un error realizar caricaturas sobre figuras que son adoradas o veneradas por diferentes culturas. Nadie debería hacerlo. En lugar de hacer algo como eso, se debería caricaturizar a los políticos de tu propio país. Parece algo sospechoso ir tras los líderes políticos de otros países. (vía The Telegraph)

Dicho de otra forma, es idiota ir defendiendo a los que van por la vida ofendiendo y agrediendo, con la ya gastada bandera de la «libertad de expresión».

lunes, 20 de octubre de 2014

Ubuntu y sus 10 años

Un día como hoy pero del año 2004, Ubuntu se mostraba al público fruto de la buena voluntad de un gran señor llamado Mark y de muchos destacados colaboradores. Un año después, yo instalaba Breezy Badger en mi humilde VAIO, después de haber probado Hoary Hedgehog un tiempo en su versión live.

Desde entonces he trasteado con otras distribuciones para tener una visión amplia y cultura general, pero no me he separado de mi buen Ubuntu. Pese a las duras críticas, a veces justas, a veces injustas, me he mantenido fiel a esta distribución. Me gusta por muchas razones y es la que recomiendo casi siempre (cuando no, recomiendo Crunchbang), aún cuando al Dr. Stallman no le agrade o los conservadores linuxeros la repudien.

Shuttleworth, Canonical y todos los que hemos colaborado directa e indirectamente para hacer de Ubuntu lo que es ahora nos merecemos, sin lugar a dudas, una gran felicitación. Sólo por hoy, mañana a volver al trabajo. :)